• septiembre 17, 2019
  • Trinidad, Beni

Perla Kreidstein Mercado

Abogada de profesión, con alma de psicóloga y virtudes de buena amiga, siempre trabajando de manera integral, fijándose elevados estándares para ser una profesional con ética y calidad humana. Ella es Perla Kreidstein Mercado, que con tesón y esfuerzo, nos habla del trabajo que requiere destacarse en el ejercicio de sus labores diarias.

L.P. Hola Perla, primeramente gracias por tu tiempo. Cuéntanos un poco de ti, cómo te defines, cómo decidiste hacerte abogada y si has tenido que superar algún obstáculo como mujer profesional.

P.K. Me defino una persona progresista y emprendedora.

Desde pequeña, siempre escuché a mi padre decir, que sería una gran abogada, durante mi adolescencia se encargó de hacerme ver cómo sería mi vida, y cuando salí bachiller decidí complacerlo sin imaginar que en el camino a obtener mi título de abogada, me enamoraría de una forma desmedida de lo que hoy es mi profesión. En el trayecto, sí, he tenido obstáculos por ser mujer y por ser joven, al final esta es una carrera que está hecha para los hombres, según la sociedad machista que aún tenemos. La gente aún no está acostumbrada a ver a una mujer que lucha con uñas y dientes por una causa. En mi caso, con demandas, contestaciones, objeciones, con incidentes de nulidad, con apelaciones, casaciones, acción de amparos y todo instrumento legal idóneo para luchar, para que los procesos sean, persiguiendo la verdad material, cumpliendo las reglas del debido proceso y con el objetivo que el cliente, se sienta satisfecho con los resultados.

L.P. ¿Cómo te animaste a abrir tu bufete? ¿Qué consejo te gustaría haber recibido cuando empezaste?

P.K. En realidad siempre me enseñaron a ser independiente. Desde que nací, vi a mis padres ser emprendedores y decidir sobre sus negocios, es así, que mi familia en su conjunto siempre me animó a abrir mi estudio jurídico. Y en varias ocasiones lo cerré, por aceptar otras propuestas laborales, pero me sirvieron para darme cuenta, que lo mío es mi firma legal y su crecimiento.

L.P. ¿Qué fue lo más difícil a la hora de poner en marcha esta iniciativa?

P.K. Lo más difícil es hacer un equipo, ya que cuesta encontrar personas que tengan las mismas ideas, y que trabajen con tu mismo compromiso.

L.P. ¿A lo largo de tu vida profesional, te has cuestionado tu vida sentimental, tus proyectos de familia o tus planes de maternidad? ¿Está eso en tus planes?

P.K. Todo lo visto hasta hoy en mi vida profesional, repercute en mi vida privada de alguna forma para mejorar. Hoy valoro mucho a mi familia como pilar fundamental de mi vida. Soy una mujer, que sabe que mi compañero de vida, será alguien que quiera una vida llena de complicidad conmigo. Y si seré mamá, en el momento que Dios disponga. Es más, mi hijo o hija ya es amado y anhelado en mi corazón y por los miembros de mi familia.

L.P. ¿Qué mejoras propondrías para mejorar el papel de la mujer a nivel profesional?

P.K. En realidad no se trata de mejorar solo el papel de las mujeres, se trata que crezcamos en conjunto, y aprendamos a reconocer que somos iguales en cuanto a derecho, pero somos distintos en cuanto a fisionomía. Y para mejorar el futuro debemos cambiar la educación en Bolivia, que les permita a los niños reconocer que somos iguales ante la ley, y que tenemos el deber y la obligación de cuidar y respetar nuestro entorno.

L.P. ¿Qué consejo le darías a las mujeres que quieren hacer lo que tú? ¿Qué lecciones has aprendido de tu experiencia?

P.K. El consejo es que siembren día a día lo que anhelan cosechar. Hoy soy orgullosa de que mi firma jurídica esté en la ciudad de Trinidad, situado en la calle 18 de Noviembre Nº 209, casi esquina 6 de Agosto con un servicio jurídico que garantiza resultados legales, y en la ciudad de Santa Cruz, situado en la Calle España esquina Florida, Galería Los Ángeles oficina Nº 6 casco Viejo.

Pero es una consecuencia de apostar por mí de forma diaria, todo inicia en el amor propio. Apuesten por la capacidad de ellas mismas, y que eso será suficiente para mirar los cambios en su entorno y que el crecimiento siempre sea integral.

Por último, si tuvieras que quedarte con diferentes momentos de tu carrera profesional, ¿cuáles de ellos destacarías?

P.K. En el año 2014, trabajé en la Defensoría de la Niñez, agradezco la experiencia, me permitieron conocer de cerca la vulnerabilidad de los niños en mi municipio, y saber que cuando queramos cambiar la conducta futura de los hombres, debemos iniciar cuidando a los niños y velando para cumplir con el tan anhelado proceso integral que merecen. También destaco mi trabajo como facilitadora en los cursos de capacitación para la Federación de Trabajadores en Educación Urbana del Beni, me permitió corroborar que el único instrumento de cambiar el futuro es la educación.

L.P. Gracias Perla por compartir tus experiencias con nuestras lectoras, estamos seguros que será de inspiración para muchas.

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