• septiembre 16, 2019
  • Trinidad, Beni

La piscicultura forja un escenario que mejora la calidad de vida de las familias

La producción de peces en cautiverio en pozas o estanques, surge como alternativa económica para las familias campesinas e indígenas que generalmente viven en las zonas rurales, muchas de ellas, no tienen oportunidades para generar sus propios ingresos.

En este contexto, la Sub-gobernación de la provincia Marbán está encarando el proyecto de producción piscícola en la citada zona, para beneficiar inicialmente, a tres comunidades: Las Mercedes, Villa Cruz y Bella Selva. El proyecto está cambiando la visión de las personas, de cómo diversificar la producción para aportar a la seguridad y soberanía alimentaria.

Hasta ahora, las familias practicaban la piscicultura de subsistencia, sin un criterio técnico, sin conocimientos en manejo y alimentación peor pensar en el procesamiento de la carne para satisfacer el mercado.

Tanto la Sub-Gobernación como los productores, comenzaron a preguntarse de cuáles serían las ventajas de procesar la carne de pecado, pensar en el transporte, hacer alianzas estratégicas con instituciones, pero, sobre todo, tener un mercado seguro.

Las familias de estas tres comunidades, han experimentado un largo proceso hasta ahora. Han participado en curso sobre manejo, enmallado y aparejo de pesca, procesamiento de la carne y en puerta, el curso de cómo producir alimento balanceado.

La Sub-Gobernación y los productores tienen como aliado estratégico al Centro de Investigación de Recursos Acuáticos de la Universidad Autónoma del Beni (UAB), técnicos que se encargan de impartir los cursos en diferentes comunidades rurales.

“Tenemos la gran satisfacción de poder socializar los resultados del trabajo que se ha venido desarrollando con el CIRA, pero sobre todo, destacar el esfuerzo de las familias que quieren mejorar sus condiciones de vida. Agradecer la predisposición y el trabajo que está brindado la universidad beniana en la capacitación de personas (hombres y mujeres) que viven en estas comunidades”, resaltó Tania Cruz, autoridad provincial de Marbán.

Apuntó que la institución se ha propuesto una meta, apoyar a las comunidades para que los vivientes puedan organizarse y tener una forma de ingreso, ya no de subsistencia como lo han venido haciendo, sino como una actividad sostenible, de manera que tengan un ingreso económico seguro.

Según Cruz, otro de los objetivos del proyecto, es poder socializar, promover e incentivar el consumo de carne de pescado, a través del procesamiento de manera que se adecue a la alimentación de niños y adultos. Se apunta incluso promocionar el producto en diferentes tipos de eventos como nueva alternativa de degustación.

De hecho, el proyecto ya está dando que hablar en el medio, puesto que los actores inmersos en el mismo ganaron el concurso de innovación que organizó el INIAF dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, una actividad que busca valorar el trabajo de investigadores y personas emprendedoras en diferentes tipos de proyectos.

Resaltó la marcada coordinación con los ejecutivos del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos, lo que demuestra que la universidad no solo forma recursos humanos, sino que brinda apoyo con capacitación a las familias de las comunidades rurales en el marco del proceso de interacción social.

Margarita Semo Noza, en su lengua madre (idioma mojeño trinitario), exteriorizó su agradecimiento a las instituciones que convergen en el proyecto, por haber trasmitido sus conocimientos en el rubro de la piscicultura y el procesamiento de la carne, insumos que están cambiando la concepción de las familias en la forma de producir.

Vivian Parada, de la comunidad indígena Bella Selva, al igual que su antecesora, valoró el aporte del responsable del proyecto Harold Sosa y de la Sub- Gobernadora Tania Cruz, quienes a su criterio incentivan e impulsan a diario a las familias que están inmersas en el proyecto.

“Nosotros sabíamos lo básico en la forma de preparar la carne de pescado, ahora con lo aprendido, necesitamos que nos ayuden a conseguir mercado para nuestro producto. Como familias campesinas e indígenas, necesitamos cambiar nuestras condiciones de vida, es lo que siempre anhelamos”, expresó.

“Nos sentimos satisfechos de haber podido trasmitir el paquete tecnológico a las familias de las comunidades rurales sobre producción piscícola y la elaboración de subproductos. Con estos conocimientos las familias ya pueden incrementar sus ingresos económicos, fruto de esta iniciativa encarada por la Sub-Gobernación”, expresó Federico Moreno, director del CIRA.

Señaló que, como centro especializado en piscicultura, apoya esta noble causa para que estas personas puedan encarar un emprendimiento a la par de otras actividades que encaran en sus comunidades.

Agregó que como universidad es una grata satisfacción trasmitir el conocimiento a las personas que visitan la institución pidiendo asesoramiento para encarar un proyecto a gran escala.

Consideró importante que se asimile los conocimientos, pero sobre todo que se apropien de la tecnología para que le den valor a su producción, a través de la elaboración de subproductos.

Precisó que una hamburguesa, queppi, chorizo y otro subproducto, bien pueden estar contemplados en un desayuno escolar por los nutrientes que tienen.

Ratificó además el compromiso de los técnicos y la institución en sí, de seguir apoyando en la transformación de carne de pescado, pensando en el bienestar de las familias benianas.

El gran desafío de las familias del área rural, será la transformación de la materia prima en un producto de calidad y precio competitivo, por tanto trabajarán en la promoción del consumo de pescado no sólo en el Departamento sino en el país.

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